Durante tres semanas recorreremos Polonia, Lituania, Letonia y Estonia para entender cómo una región situada entre dos imperios logró conservar su lengua, su cultura y su identidad después de atravesar invasiones, guerras y décadas de dominio soviético. Cracovia, Varsovia, Gdansk, Vilna, Riga y Tallin son solo algunas de las etapas de un viaje que también pasa por castillos medievales, antiguas universidades, memoriales, barrios judíos y los paisajes del mar Báltico.
Es un recorrido pensado para descubrir una parte de Europa que rara vez ocupa los titulares, pero que resulta indispensable para comprender la historia del continente y muchas de las preguntas que siguen marcando su presente.












